viernes, 24 de mayo de 2013


Esa forma de andar.
Yo qué sé, es esa manera de moverse, de girar las esquinas.
Un paso con decisión, un aquí estoy yo, un transmitir seguridad aunque en realidad no la tengan.
Porque es que así funcionamos.
Las cosas salen adelante porque hay gente que finge estar segura de lo que está diciendo, cuando muchas veces no.
Nadie sabe. Todos fingimos saber y a veces ni siquiera nos sale. Todos pretendemos estar seguros de saber, intentamos hacer como que sabemos, y así vamos apañándonos.
Transmitiendo una seguridad que no tenemos.
Queriendo creernos lo que estamos haciendo, cuando muchas veces no.
Y a base de creernos, terminamos sabiendo.
Y de eso se trata, de convencerte.
Y cuando te convences, terminas convenciendo.

Porque esto funciona así, se empieza mintiendo.
Se empieza intentando transmitir
una seguridad
que no
se tiene.

Y se termina sabiendo.

Muy poco.


Pero más que al principio. 

lunes, 25 de marzo de 2013

Y se recorrió toda la ciudad.
Durmiendo de metro en metro, de tren en tren.
Parada a parada.
Línea a línea.
Soñando lo que nunca tuvo.
Recordando entre desconocidos.
Buscando lo que nunca perdió.

sábado, 9 de marzo de 2013

Dejad de decir que no tenemos tiempo.


Deja de decir que no tienes tiempo.
Dejad de decir que no tenemos tiempo. 
Tenemos tiempo para lo que queramos tenerlo.
Tenemos tiempo, la mayoría de las veces, cuando realmente queremos tenerlo.
No tenemos tiempo para leer tal libro, porque preferimos estar en facebook, y para eso sí que tenemos tiempo.
NO tenemos las 24 horas del día llenas de 'deberes' los 365 días al año.

Dejad de decir que no tenemos tiempo.
Porque es mentira.

Porque tenemos todo el tiempo del mundo y la mayoría de las veces lo gastamos en tonterías o priorizamos mal.
Y no nos damos cuenta de lo grave que es malgastar algo tan valioso como el tiempo. Que vuela. Que nunca vas a ser más joven que en este momento.


Dejad de decir que no tenemos tiempo,

porque tenemos todo el tiempo del mundo.


Y, como decía la peli de anoche,
somos infinitos.


Dejad de decir que no tenemos tiempo,

dejad de esperar,

y empezad a hacer algo. 

martes, 12 de febrero de 2013


Que amistades raras, tenemos todos.
Pero de lo raro, lo mejor.

Conocemos a gente por casualidad constantemente. Dijo alguien algún día que así es como se tienen que conocer a las personas, por casualidad. La mayoría de las veces que buscas algo no lo encuentras. Y las personas, como los objetos perdidos, aparecen cuando dejas de buscarlas.
La única diferencia es que nunca los perdiste.
O sí.
Porque me gusta pensar que estamos predestinados a cruzarnos con según qué gente. Nunca los perdimos, pero de alguna manera, nos hacen falta. Algunas personas son cruciales para que hagamos algo concreto, decidamos o pensemos según qué cosas. Te ayudan a hacerte camino al andar, como decía aquel poeta.
No necesariamente un amigo o un Amigo.
Una persona suficientemente carismática, importante, a veces anónima y a veces no, pero con suficiente poder como para influenciarte y hacerte pensar cosas que antes no habías pensado. Descubrir lo que tú solo no habrías descubierto. Contarte lo que nadie te había contado.  
Presentarte un mundo nuevo, decirte de qué hilo tirar, casi sin darse cuenta.
Y de repente miro para atrás y me doy cuenta de lo diferente que habría sido todo si no me hubiera cruzado con vosotros. Por separado. Cada uno a su manera. Y justo así y en ese momento. Creo que la mitad de las cosas que hago o que he hecho se las debo a gente que me ha influenciado para bien. y eso da para muchos párrafos.
Que nunca sabremos dónde estaríamos ahora, con quién estaríamos hablando y de qué, si no hubiéramos coincidido en el sitio adecuado en el momento adecuado. En mitad de una casualidad.

La mayoría de las veces la gente aparece de la nada y porque sí.
A veces los conoces y a veces no.
Pero si es que sí, luego te preguntarán. Cómo os conocisteis. Por qué. Dónde.
Y tú no sabrás explicar bien. No sabrás explicar cómo para contar lo raro y al mismo tiempo especial.
Y entonces responderás,
que amistades raras,
tenemos todos.

Pero de lo raro,
lo mejor.

viernes, 8 de febrero de 2013

Sonrisas erasmus.

Pienso a menudo que esto no se va a repetir.
Nunca.
No así.

Que deberíamos ponerle banda sonora.
Que deberíamos fijarnos en cada pequeñísimo detalle. Mirarlo todo, disfrutarlo todo. Absolutamente todo. Las calles tan blancas llenas de nieve. Las nevadas. Los semáforos apagados por la noche. La lluvia, el no sol. Los paseos por el centro. El frío y la increíble catedral. Por dentro y por fuera. Los amigos ajenos que van y vienen y con los que conectas rápidamente. Los alemanes a los que no entendemos. Los cumpleaños y las cenas. Los autobuses haciendo los mismos recorridos cada mañana a la misma hora. Los trams volviendo cada noche y esa calle oscura. La porquería de comida. Las risas y los estreses. Conocer gente nueva todo el rato, y de cualquier parte del mundo. La maldita maravillosa rutina.
Pienso a menudo que más pronto que tarde lo estaremos echando de menos.

Que deberíamos escribirlo.

Que el tiempo vuela y que estaremos mirando para atrás en unos cuantos días y que me faltará hasta este colchón de mierda.
Que me faltará escuchar italiano, inglés, alemán, o incluso catalán, según quién hable y con quién. Que me faltarán los cero grados y que se me habrá olvidado, como todo lo malo se olvida, los detallitos que tanto odio ahora y que tanto me hacen cabrearme.

Pienso a menudo en el y después qué, y a veces nos imagino pasando fotos con música de fondo y recordando aquellos tiempos.
Que, de verdad, no quiero que dejemos de vernos.
Aunque tenga que ser a través de pantallas.
Que esta realidad paralela se acabará y volver al mundo real será raro.
Que echo mucho de menos a mucha gente pero también sé que echaré mucho de menos a mucha gente.

Pienso a menudo que este es nuestro año. Que siempre lo recordaremos como el año. El año que viví en Alemania. Que me suena bien y que me siento orgullosa de haber sido capaz de hacer esto que tanto miedo me daba.
Y con el tiempo sonará mejor. Aunque nostálgico.

Que somos unos auténticos privilegiados y muchos no se dan cuenta. Yo lo valoro, cada día. Creo. O eso intento. Cada vez que me bajo del tranvía y ando por estas calles tan diferentes a las españolas pienso que esto es impagable. Que esto es una vez. Y que si es más veces, no lo podemos saber.
Que todo intento de describirlo no sale todo lo bien que me gustaría.

Pienso a menudo que algún día volveremos. Y que si es por separado, dolerá. Porque no me imagino Bremen sin vosotros.
Pienso, de verdad, que la vida está en valorar los pequeños detalles. Sólo así se aprovecha al máximo.
Un tranvía vacío a la una de la mañana. Alejándose cual fantasma en la oscuridad y la niebla. Una terminal de aeropuerto vacía y en silencio.  Escuchar alemán concienzudamente y pillar sólo dos palabras. Oír música y no saber de dónde viene. Ver beber cervezas en tazas de café. Ir pisando nieve al ritmo del emepetrés. Pisar hielo y que cruja. Ver nevar. Escuchar a un tío tocando la marimba. La música callejera. Mirar a través de las ventanas sin cortinas. Escribir. Crear. Motivar. Ilusionar. Largas conversaciones sobre todo y nada.

Calles vacías.
Y casas llenas de gente.

Sonrisas erasmus.

jueves, 31 de enero de 2013

Desde el más absoluto cabreo, gentuza.

Yo en realidad no entiendo de política. Me cabreo y no tengo ni idea. Nunca la tuve. Sólo empezó a interesarme un poquillo cuando ví que se liaban a hostias con unos pocos que acampaban en la plaza de Sol reivindicando cosas. Y entonces dije... ¿pero tan mal estamos?
Y peor estamos.
No entiendo de política ni puedo tener una opinión mía propia sobre la mitad de las leyes y reformas que hacen, siempre tengo que leer mil cosas y ver las dos partes y pensarlo un rato y luego intentar llegar a una opinión más o menos coherente desde la ignorancia. Porque no se bien los pros y los contras y no quiero simplemente decir oye, que los del PP son gilipollas, mira lo que han hecho. No, quiero decirlo sabiendo lo que estoy diciendo.
No entiendo de política pero lo básico lo pillo. Lo de los 22 millones de euros en Suiza lo pillo. La de nombres que han salido hoy en El País lo pillo también. Y lo que ha dicho Cospedal en la rueda de prensa también lo pillo -aunque El País no haya 'podido' preguntar nada-.
También pillé la reforma de la justicia y también estoy pillando las reformas en educación perfectamente, sé que estoy recibiendo 200 euros al mes estando de erasmus en Alemania, y 100 vienen de Bruselas. Sé que las Séneca no es que las reduzcan, es que DESAPARECEN. Sé que están recortando por todas partes en educación, dejando con el culo al aire a la gente con menos recursos, sé que se están cargando la sanidad como si de un lujo se tratara.
Sé lo de los deshaucios, sé que está habiendo SUICIDIOS por esto, sé lo del paro y sé lo de la manipulación periódistica que bueno, dentro de todo lo demás, es lo menos malo. Pero es entrar en el fango, porque que aparezca la palabra censura en nuestras cabecitas es muy feo. (Sin periodismo no hay democracia, recuerden)
Que no entiendo de economía y siempre dije que supongo que el país no se arregla subiendo sueldos. PERO COMO DE VERDAD NO SE ARREGLA ES CON LA CORRUPCIÓN.
Es que pase que hagan todo lo que están haciendo, pero mientras nos dicen que estamos hundidísimos y mientras la gente se  suicida porque les quitan la casa, mientras cierran urgencias y echan a profesores a la calle y dejan a gente sin poder estudiar, mientras hay millones de personas que no ingresan un duro al mes... mientras pasa todo esto... de repente toda la cúpula del partido, TODOS, salen hasta el cuello de unos pagos que encima NIEGAN haber recibido. ¿¡¿Pero cómo se puede tener tanto morro?!? ¿¡¿Pero cómo se puede decir que no reconocen esos papeles?!? ¿¡¿¡¿Pero cómo se puede decir eso de... "Si España creyera que esto es cierto, se indignaría" ?!?!?
Llevo un rato con la manifestación puesta de fondo como si fuera la radio, y te juro, Cospedal, que España está indignada. Cabreada. Hasta las narices. Hasta los huevos. Hasta los cojones. Llámalo como te dé la gana llamarlo. Pero cuando absolutamente todo el partido que gobierna no sabe ni siquiera mentirnos... ¿¡¿En qué país vivimos?!? Sí, sí, sí, sé que estas reflexiones están más que vistas y más que trilladas y que no estoy diciendo nada nuevo, ¿¡¿Pero cómo se puede tener tan poca vergüenza?!? ¿¡¿Y ni siquiera dar la cara?!? ¿Y medio darla, y decir... "yo no he sido, yo no he sido" mientras por otro lado hay gente admitiendo que sí recibieron esos pagos.. ? Que si esto es una campaña contra ellos para perjudicar al partido y a la marca España.
PERO QUÉ DICES. PERO QUÉ ESTAFA ES ESTA.

Así se escribe la historia. Así aparecerá, espero, en los libros de texto. Y así, de escándlao en escándalo, en algún momento, espero, esto hará BUUUUUUUUUM y habrá que empezar de nuevo, ¿no? Vamos, digo yo.
Que desde que han llegao no sólo no han hecho nada bien sino que encima han hecho cosas mal. Repito que no quiero hacer afirmaciones muy generales porque no entiendo. Pero sé que esto está mal. Aunque no haya ocurrido ahora, aunque sean cosa del dos mil y poco y hayan salido ahora. Esto es de poca vergüenza. De reírse en nuestra cara. Todo se ha dicho ya en twitter hoy. Y todo se está diciendo ahora mismo en la puerta de la sede del PP en Génova. Y la cantidad de policía que hay empieza a ser normal. Al final acabarán a hostias. Ni las calles nos van a dejar.
Y demasiado pacíficos estamos siendo para lo HASTA LAS NARICES que está la gente ya.
Lo que no sé es cómo no han perdido los papeles ya hace un rato.

Un poquito de vergüenza tendríais que tener, un poquito sólo, y a la puta calle ya.

lunes, 28 de enero de 2013

Explícame cómo hemos llegado a esto.


-Explícame cómo hemos llegado a esto.
-¿Cómo hemos llegado a qué?
-Son las tres de la mañana y estamos en una biblioteca los dos solos y a oscuras, tirados en el suelo… ¿Te parece normal?
-¿Hacemos tú y yo algo normal?
-No, gracias.
Se quedaron callados un rato.
-Es divertido.
-¿El qué?
-Esto.
-¿Tumbarse y mirar a oscuras el techo de una biblioteca enorme?
-No, darte cuenta de cómo aquella cámara de seguridad se está moviendo hacia nosotros –contestó él mientras sonreía.
Ella se levantó rápidamente y miró a todas partes buscando la cámara.
-¿Dónde?
Silencio.
-¿Dónde? –repitió.
-Tranquila –dijo él- ¿Qué nos van a hacer? ¿Realmente crees que hay alguien vigilando esas cámaras ahora mismo?
-No, claro, se mueve sola.
-Probablemente sí.
Silencio.
-Echo de menos el mar.
-Vuelve –le soltó él.
-No.
- ¿Por qué?
- ¿Nunca sentiste eso de… estar allí y echar de menos estar aquí, y estar aquí y echar de menos estar allí?
- Más veces de las que me gustaría. Míralo por el otro lado. Tienes dos casas.
- Lo que tengo son dos vidas. Y no sé si eso es bueno.
- Eso es genial, aunque todavía no lo veas.

 (13/1/2011)